LOS DEFECTOS EN EL VINO

Parte II

Este mes nos ocupamos de uno de los defectos que más daño ha causado a la industria vitivinícola mundial. Me refiero al TCA (tricloroanisol), molécula responsable de ese gusto y aroma tan desagradable que suele identificarse con descriptores como moho, cartón mojado, trapo de pisos húmedo, encierro, etc. En la jerga popular, es el famoso "acorchado". Un vino contaminado ya no puede rescatarse y el consumidor que se encuentre con una botella con este defecto está en todo su derecho de devolverla. Este problema puede aparecer gracias a la presencia de cloro en las bodegas. Hoy, la industria toma las debidas precauciones para que esto no ocurra y las bodegas han eliminado prácticamente todos los productos clorados (detergentes, aguas, etc) de sus procesos para evitar la contaminación atmosférica. Sin embargo, los corchos naturales siguen trayendo dolores de cabeza en este sentido porque suelen contaminarse muy fácilmente y no siempre es fácil detectar el TCA en ellos. Una vez que el corcho contaminado toma contacto con el vino, ya no hay vuelta atrás, pues este último resultará asimismo contaminado.

Son tantas las pérdidas (de dinero, tiempo, calidad, eficiencia) que este problema ha ocasionado durante años, que la industria vitivinícola internacional comenzó hace ya un tiempo, a desarrollar alternativas a los tapones de corcho natural. Es así como surgieron los tapones sintéticos primero y, más recientemente, la cápsula a rosca. Estos sistemas de cierre protegen al vino en forma casi infalible. Sobre todo la cápsula a rosca, hermética, ecológica, práctica e higiénica se ha transformado en la mejor alternativa cuando se trata de cerrar botellas de vinos frutados, frescos y fáciles de beber. Son vinos no aptos para la guarda, que no ganan atributos con el paso del tiempo (sino todo lo contrario) y que deben ser consumidos jóvenes. Así, los mejores corchos naturales de calidad flor se destinan a los vinos Premium, generalmente tintos, que permanecerán en botella varios años. Pero en los vinos frescos, no se justifica la utilización de un insumo que, además de caro, no garantiza la preservación del producto.

En el caso de Familia Zuccardi, utilizamos la cápsula a rosca para los blancos y rosados, mientras que los corchos naturales se destinan a los tintos.



LAURA SOTELO
JEFA DE SOMMELIER BODEGA FAMILIA ZUCCARDI

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